innovación

Innovación y proyectos

El mundo está en proceso de cambio y transformación. El desarrollo de nuevas tecnologías, su transferencia y su posterior implantación son la garantía para seguir ofreciendo materiales, productos y servicios de calidad y, sobre todo, para poder prepararnos de cara al futuro.

En este contexto, las claves de nuestra estrategia en innovación son el desarrollo de proyectos de I+D, la creación de conocimiento básico, su posterior aplicación a nuevas tecnologías ya implantadas y el trabajo en red colaborativo. En 2016, la inversión en innovación ascendió a 78 millones de euros.

El año pasado profundizamos en el desarrollo de tecnologías pioneras en el ámbito de la exploración y producción de hidrocarburos. Entre los logros tecnológicos destacan el proyecto Sherlock, que ha finalizado la instalación de todas las capacidades en petrofísica digital para la caracterización de almacenes, y el proyecto Pegasus, que ha permitido desarrollar las primeras herramientas de tecnología cognitiva para la adquisición de activos y la optimización de planes de desarrollo.










 

98

proyectos de colaboración
científica externa

 

Entre los hitos tecnológicos del año también figura el proyecto Horus, que ha superado con éxito la prueba de concepto sobre nanosensores embebidos en el cemento de perforación. Éstos son capaces de comunicarse inalámbricamente en condiciones de fondo de pozo y generar energía en su propia carcasa. Todo ello encaminado a la monitorización de la integridad de los pozos.

En el ámbito tecnológico de las refinerías, nuestros laboratorios y plantas piloto del Centro de Tecnología Repsol han diseñado procesos que se han implantado con éxito en los complejos industriales de la compañía para mejorar su eficiencia. Un buen ejemplo es el conocimiento desarrollado para aprovechar el procesamiento de crudos de oportunidad, que ha permitido ajustar los procesos a la oferta de estos crudos.

Además, hemos desarrollado prototipos que permiten ofrecer productos con una alta carga tecnológica, como los asfaltos inteligentes o los lubricantes diseñados para el ahorro de combustible en motores de última generación.

El proyecto SPAIN 2017, que se enmarca en el área de investigación de la movilidad, tiene por objeto desarrollar un vehículo de demostración que combina motor de combustión con propulsión eléctrica y recuperación de energía térmica y cinética. Este proyecto, desarrollado en consorcio con otras empresas, cuenta ya con un conjunto de desarrollos experimentales para realizar ensayos. El objetivo es demostrar la viabilidad de este sistema de propulsión, focalizado en mejorar la eficiencia y reducir las emisiones locales en entornos urbanos.

 

21

proyectos impulsados por la UE
y la Administración española

 

Nuevas energías y materiales

En el campo de la biología avanzada se han dado los primeros pasos relacionados con la bioprospección de hidrocarburos a escala real, además de explorar un conjunto de opciones para la aplicación de la biotecnología en nuestros procesos y productos actuales. También se ha comenzado un proyecto de investigación en baterías de coches eléctricos con CIDETEC, basado en tecnologías avanzadas de litio.

En cuanto a los avances en materiales, se ha iniciado el escalado de la tecnología de polioles con CO2 con los primeros pasos en la planta piloto y la producción de los primeros lotes para su evaluación en el mercado. Por otro lado, se ha superado la prueba de concepto a escala de laboratorio en un polímero EBA modificado químicamente para el desarrollo de nuevos materiales con propiedades de autorreparación.

 

+100

propuestas presentadas a la
3º edición del programa Inspire

 

Programa Inspire

El trabajo en red colaborativo sigue siendo uno de los pilares de la estrategia de Repsol. Como muestra de ello, se ha finalizado la última etapa de la tercera edición del Programa Inspire, en la que se seleccionaron tres proyectos disruptivos entre las casi 100 propuestas recibidas de 49 universidades y centros de investigación españoles. Toda esta actividad se ha liderado desde el Centro de Tecnología Repsol, el corazón científico de la compañía, ubicado en Móstoles (España). Se trata de un campus con 56.000 m 2 construidos de instalaciones y laboratorios que permiten a Repsol ser reconocida por su tecnología a nivel internacional.