Proyecto repHEN
Un sistema para mejorar la eficiencia de las refinerías

Reducimos nuestro consumo de energía gracias a repHEN, un sistema para medir el nivel de ensuciamiento de los intercambiadores de calor

repHEN

El ensuciamiento de los intercambiadores de calor (fouling) es un fenómeno común en las refinerías de todo el mundo, que obliga a estas instalaciones a consumir entre un 2% y un 3% más de energía. Se trata de “ladrón energético” de primera magnitud, que dificulta los esfuerzos del sector para reducir sus emisiones de CO2 y tiene un impacto directo en la economía mundial.

Cuando el crudo llega a una refinería, el primer paso consiste en calentarlo en unos hornos alimentados con gas natural. Para evitar un gasto excesivo de energía, el crudo se precalienta antes en los intercambiadores de calor. Sin embargo, el paso constante de fluidos motiva el progresivo ensuciamiento de estos equipos, que poco a poco ven reducida su eficiencia. El resultado es que, cuando el crudo pasa a los hornos, es necesario gastar más energía para que alcance la temperatura requerida.

En Repsol llevamos años buscando soluciones a este problema global. En 2010 desarrolló una herramienta interna denominada repHEN, Repsol Heat Exchanger Network. Se trata de un modelo que simula las redes de intercambiadores para analizar su estado de conservación, comparar sus prestaciones en el estado actual y en estado “limpio” y calcular el gasto de energía extra necesario para calentar el crudo. 

La información generada ayuda a los técnicos a diseñar la estrategia de limpieza más adecuada para los intercambiadores, ya que les permite conocer qué intercambiador se encuentra más sucio en cada momento o qué limpieza puede tener más impacto en la red sin tener que esperar a una parada general. 

Y no es el único beneficio de esta herramienta. El análisis periódico del estado de los intercambiadores está ayudando a los técnicos de Repsol a adoptar nuevas medidas para prevenir su ensuciamiento, como el rediseño de equipos, la instalación de bypasses para sacarlos de servicio y limpiarlos con la unidad en marcha, o la adición de nuevos aditivos al crudo antes de introducirlo en la red.