Carta del Presidente

Imagen del Presidente de Repsol, Antonio Brufau

 

Queridos accionistas,

Un año más, tengo el placer de dirigirme a ustedes con motivo de la publicación del Informe Anual de Repsol.

El ejercicio 2015 ha sido extraordinariamente retador y difícil para nuestro sector a causa de la continuada caída de los precios del crudo y el gas. El precio del crudo Brent se situó en una media de 52,4 dólares por barril, prácticamente la mitad que en 2014. Pero, al mismo tiempo y de manera singular, 2015 ha sido también un ejercicio positivo para Repsol ya que nuestra compañía culminó con éxito sus objetivos de crecimiento con la compra de Talisman.

Esta transacción ha permitido a Repsol aumentar su tamaño hasta un nivel óptimo para afrontar una nueva etapa de mayor creación de valor desde un perfil más equilibrado como compañía integrada. Este cambio sustancial se produce tras haber salido airosamente de Argentina y habernos convertido en un grupo mejor y más grande, con activos de upstream más equilibrados, de alta calidad y concentrados en países con bajo riesgo geopolítico.

Precisamente a estas nuevas capacidades adquiridas y al entorno deprimido de precios responde el Plan Estratégico 2016-2020. Nuestra hoja de ruta para los próximos años pone el foco en la rentabilidad y la eficiencia, y tiene como máximas la mayor creación de valor y la resiliencia de nuestros negocios. Tenemos la convicción de que gestionar nuestro día a día asumiendo como permanente el actual escenario de precios es la mejor manera de fortalecer nuestros resultados y crear más valor presente y futuro.

Repsol está preparada para, desde sus fortalezas, mantener su papel protagonista como proveedor de energía eficiente, sostenible y competitiva para millones de personas en todo el mundo

En un momento en el que se escuchan múltiples opiniones acerca del futuro energético, pueden estar seguros de que Repsol está preparada para, desde sus fortalezas, mantener su papel protagonista como proveedor de energía eficiente, sostenible y competitiva para millones de personas en todo el mundo. La población continuará creciendo y mejorará su nivel de vida alcanzando cotas de bienestar similares a los que desde hace años disfrutan ya los países más desarrollados.

Las principales proyecciones de crecimiento mundial indican que durante las próximas décadas el petróleo y el gas natural seguirán abasteciendo más de la mitad de la demanda energética global (el 50% en los próximos 25 años, según la Agencia Internacional de la Energía). En este escenario tendrá un peso fundamental el suministro de energía para la movilidad, en el que Repsol tiene uno de sus grandes vectores de actuación. Cabe recordar que, con la pujanza de las clases medias en los países emergentes, especialmente China e India, el parque automovilístico mundial superará en 2035 los 2.000 millones de vehículos.

Esta realidad aviva nuestra responsabilidad para que, especialmente en momentos de precios bajos como el presente, pongamos nuestro foco de actuación en la optimización de nuestras estructuras para resultar más competitivos y eficientes, y para afrontar exitosamente los nuevos contextos de innovación tecnológica que quedan por venir.

Nuestro modelo de negocio integrado nos hace presentes en toda la cadena de valor de los hidrocarburos y nos brinda una visión global de las necesidades de la sociedad. Un ejemplo de esta visión es nuestra apuesta por el gas como principal materia prima de la matriz energética del futuro. Con la incorporación de Talisman, el gas natural supone ya el 64% de nuestra producción total.

Nuestra industria debe tener un papel activo frente al cambio climático. En Repsol la eficiencia y la sostenibilidad son claves para nuestro modelo de negocio, y por ello están presentes de manera destacada en todas nuestras líneas de actividad. Nuestro compromiso con estos objetivos es absoluto, hasta el punto de haberlos incorporado a las métricas incluidas en la retribución variable de los empleados.

También hemos vinculado la retribución de nuestro Consejero Delegado, como máximo ejecutivo responsable de los negocios de la compañía, a la evolución de la acción de Repsol en relación con sus comparables del sector. Ello es sólo una muestra de la enorme importancia que el interés de todos los accionistas tiene para nuestra compañía.

Al igual que el resto de nuestro sector en 2015, los títulos de Repsol sufrieron un retroceso por la brusca caída de los precios del crudo. Por su parte, el dividendo final correspondiente al ejercicio, cuya propuesta definitiva será sometida a la aprobación de la Junta General de Accionistas, se situará -bajo la fórmula de “scrip dividend”- en 80 céntimos de euro por acción. Esta propuesta supone seguir manteniendo la rentabilidad por dividendo entre las más altas del IBEX 35.

Señores accionistas, sin todos ustedes el proyecto de Repsol no sería posible, y todo su equipo humano, con el Consejero Delegado a la cabeza, así lo reconocen y ponen cada día lo mejor de sí mismos para alcanzar los objetivos marcados y hacer realidad esta visión del futuro de la energía.

Firma del Presidente de Repsol.

Antonio Brufau Niubó

Presidente